El abrazo
Me advirtieron sobre un caracol inmortal que avanza imparable hacia ti. Todos tenemos uno. Y si te toca, mueres.
Creí que era un mito hasta que aquella noche lo vi. Las historias estaban equivocadas; no era un caracol, sino una sombra de mí mismo que se arrastraba lentamente. Deformada, como un espejo retorcido que reflejaba mis peores miedos.
La sombra acudía en el momento en que estaba más vulnerable. Cuando dormía. Si corría, ella avanzaba implacable tras de mí. Si me resistía, se volvía agresiva. No se rendía nunca. Sabía que me acabaría encontrando.
Pasaron los años así. Días sin descanso, ciudades que dejaba atrás. Vivía aterrado, sin saber cuál sería la noche en que nos volveríamos a encontrar. Hasta que, agotado por la lucha, me detuve y la miré de frente. Era un eco grotesco de mi propio ser, una parte triste y abandonada de mí. Ya no vi un monstruo.
La abracé. Y morí. Se disolvió en mi interior. Y me transformé.
Abracé la muerte y perdí el miedo
Otros relatos cortos
Sol de Invierno
La oscuridad regresó con la misma visión. Mi puñal avanzando hacia Vera, el filo entrando sin resistencia, y la certeza de que lo hago para salvarla. Me desperté jadeando. Mis dedos temblorosos aún buscaban en su herida un portal que me diga que existe otr…
El abrazo
Me advirtieron sobre un caracol inmortal que avanza imparable hacia ti. Todos tenemos uno. Y si te toca, mueres.







Concepto brutal, aunque con un estilo totalmente opuesto al mío. Si lees uno de mis textos, enseguida verás por qué. Pásate por mi perfil y me cuentas qué te parece. ¿Hacemos mutis y nos leemos?
Muy ficticio lo sentí. Vacío. Poca sustancia y mucho lugar común (la sombra de uno mismo, espejos rotos, resquebrajados, "ecos") No seamos tan complacientes para no herir el ego del escritor, no a todo el mundo le tiene que gustar.